«Si un niño se pasa todo el día jugando con la tablet o el móvil, será miope con toda probabilidad»

En el día mundial de la visión, oftalmólogos, expertos y pacientes recuerdan la importancia de la prevención y aconsejan que nuestros hijos pasen más tiempo al aire libre para evitar el desarrollo de la miopía

Casi la mitad de la población joven de Europa, de entre los 25 y los 29 años es miope. De este porcentaje, un 11,2% tienen miopía magna, es decir, cuando la miopía es elevada (más de 6 dioptrías) y ya se considera patología.

En el día mundial de la visión que se celebra este jueves 13 de octubre, oftalmólogos, expertos y asociaciones de pacientes han alzado la voz para advertir del aumento de la miopía en todos los sectores de la población, poniendo énfasis en los jóvenes cuyos nuevos hábitos de vida (aparte de la predisposición genética), como pasar muchas horas frente al ordenador, usar casi de forma permanente el móvil y disfrutar de poco tiempo al aire libre, están detrás de este preocupante incremento.

«Es fundamental la prevención. No solo hay que acudir al médico, también hay que tener en cuenta la postura, que tiene una importancia capital, procurar que haya un buen acople entre la mesa y la silla, tener en cuenta la iluminación y no estar muchas horas delante de las pantallas», señaló Andrés Martínez Vargas, presidente de la Sociedad Española de Optometría que recordó que la miopía es un proceso que pasa por diferentes estados y que si no se corrige a tiempo puede agudizarse y generar una discapacidad a la que el ojo se termina adaptando.

Si son llamativos los datos de Europa, más aún lo son los de Asia, donde se da el peor escenario. La miopía ha aumentado allí un 450%, pasando del 20% en 1950 al 90% actual. «Allí hay mucha competencia para poder llegar a lo más alto por lo que a los niños se les exige muchísimo. Ello explica por qué no es una cuestión tanto genética, sino que los mismos resultados se vieron en chinos que estudiaban en Australia. Son los hábitos», explica Juan Gonzalo Carracedo Rodríguez, profesor de la Facultad de Óptica y Optometría UCM y representante nacional de la Academia Europea de Ortoqueratología y Control de la Miopía (EurOk).

En España compartimos unos estilos de vida y hábitos semejantes a los de regiones como la asiática. «Ese es el escenario al que nos encaminamos si no nos concienciamos», señaló Dimitry Mirsayafov, gerente de Clínicas Doctor Lens y miembro de EurOK.

Carracedo, sin embargo, recalcó que «no basta con tirar todos los móviles a la basura para frenar la miopía», que de hecho, no se cura, solo puede detenerse. Por eso, incidieron en la necesidad de llevar a cabo campañas de prevención de salud visual en las escuelas, ya que es la niñez la edad crítica para el desarrollo de la miopía. «La progesión de produce entre los 7 y 17 años aunque los problemas lleguen décadas después», advirtió Javier García, presidente de la Asociación de Miopía Magna con Retinopatías (AMIRES). «Al principio el aprendizaje en la clase es verbal, pero a partir de los 8 años empiezan a estudiar, tienen que leer más», apuntó Martínez Vargas. Pero la prevención hay que practicarla casi desde que se nace. «Si un niño de 4 años pasa todo el día jugando con la tablet o el móvil, será miope con toda probabilidad», advirtió.

Cómo frenar la progresión de la miopía

La miopía no se cura, pero sí es posible detenerla. Por ello, los expertos citaron algunas soluciones correctivas como las lentillas, las gafas bifocales, la atropina (en baja concentración), pasar mayor tiempo al aire libre o la ortoquerotología, lentes de contacto que actúan por la noche y que cambian la arquitectura de la córnea para corregir el defecto refractivo.

Aparte de los problemas sociales, García hizo un repaso del coste económico derivado del deterioro visual. El coste económico personal para los miopes moderados se cifra en torno a los 300 euros por persona al año en métodos de corrección, lo que supone un gasto anual en España de 3.500.000.000 euros.

En el caso de personas con miopía magna los gastos se multiplican, estimándose en torno a 11.000 euros al año por persona; en total, más de 12.000.000.000 de euros al año en nuestro país, según Amires.

Además, cuando se superan las seis dioptrías y se llega a la miopía magna las complicaciones aumentan, las personas pierden autonomía, necesitan ayuda técnica, empiezan a tener problemas de orientación, pueden producirse alteraciones en la retina o el desprendimiento de la misma, lo que podría llevar a la pérdida de la visión.

Fuente: abc