Un padre se tatúa el implante que le pusieron a su hija sorda para animarla

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Muchas personas, sobre todo cuando son niños, se sienten observados por sus iguales al tener algo que los hace diferentes. Para solucionar esto, mucha gente trata distintas técnicas para que estos niños se sientan integrados. Original se podría decir que es la que ha empleado el padre de una niña que lleva un implante en la cabeza para poder oír. Este hombre ha querido apoyar a su pequeña tatuándose la forma del aparato en su cabeza para que vea que tienen algo en común.

Alistair Campbell es un hombre de Nueva Zelanda que se percató junto con su mujer de que su hija tenía un severo problema auditivo en el oído izquierdo. Al parecer, esto también producía problemas de transmisión de sonido entre el oído derecho y el cerebro, por lo que tuvieron que ponerle a su hija Charlotte, un implante coclear a los cuatro años de edad.

Este aparato no es un mero potenciador de sonidos, sino que se encarga de hacer el trabajo de las partes dañadas para que las señales sonoras lleguen al cerebro. El tatuaje que decidió hacerse el padre de Charlotte para apoyar a su hija ha sido el primero, ya que no tenía ninguno antes de este. En otras palabras, no podemos decir que es que sea aficionado a los tatuajes, sino que lo ha hecho exclusivamente por su hija.

Según recoge el diario NZ Herald, Alistair se rapó completamente la cabeza para hacerse el dibujo en el mismo sitio donde su hija tenía el implante. En palabras suyas dice que lo hizo “por el amor que siento hacia ella, mi cabello puede volver a crecer pero me afeitaré la cabeza cada vez que mi hija quiera ver el tatuaje”. Cuando Charlotte vio el tatuaje se rió, lo tocó y dijo que era “guay”, según comenta su padre.

Como dato curioso, decir que la fotografía de Alistair y su hija ha sido compartida por miles de usuarios de las redes sociales y tiene alrededor de 64 000 me gusta siendo compartida casi 2900 veces. La madre de Charlotte, Anita Campbell, ha comentado al diario que no se sorprendió cuando le dijeron que su hija debía llevar un implante, ya que su madre tenía uno y su hijo Lewis, de ocho años, se vio obligado a usar audífonos.

Ambos esperan que su hija pueda oír mejor ahora que le han colocado un segundo implante en el oído derecho. La madre dice que espera que esto pueda “mejorar su vida”.

Fuente: excite



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